La terapia ABA es un enfoque basado en la evidencia que ayuda a los niños a aprender y aplicar habilidades en la vida cotidiana. La terapia se centra en la comunicación, el comportamiento, las rutinas y la interacción social, mediante una enseñanza estructurada y la práctica en situaciones de la vida real.
Los niños aprenden a pedir ayuda, a seguir instrucciones, a gestionar los cambios y a afrontar los retos de una forma más flexible. Con el tiempo, estas habilidades fomentan una mayor independencia y ayudan a los niños a participar más plenamente en casa, en el colegio y en su comunidad.