Cuando los niños pequeños con autismo reciben apoyo en las primeras etapas de su desarrollo, esto puede influir de manera significativa en la forma en que aprenden a comunicarse, a jugar, a desarrollar habilidades sociales y a prepararse para la entrada en la escuela. Con una terapia ABA estructurada, los niños de tan solo 18 meses pueden empezar a desarrollar habilidades que hacen que la vida cotidiana sea más satisfactoria, más independiente y más plena, tanto para el niño como para la familia.
Cuanto antes se inicie la terapia, mayor será su impacto en el desarrollo del niño. Las familias optan por la terapia ABA de intervención temprana porque ayuda a los niños pequeños con autismo a desarrollar habilidades básicas durante una etapa clave de su crecimiento. Además, ayuda a las familias a comprender y reforzar estas habilidades en casa, lo que contribuye a que los niños ganen independencia y confianza en las rutinas diarias a medida que crecen.
Cuando los niños pequeños con autismo reciben apoyo en las primeras etapas de su desarrollo, tienen más oportunidades de desarrollar las habilidades básicas que favorecen su crecimiento a largo plazo. La terapia ABA de intervención temprana se centra en la comunicación, la interacción social, el juego, la regulación emocional y las habilidades de preparación para la escuela, que ayudan a los niños a participar con mayor éxito en casa, en la guardería y en otros entornos de aprendizaje.
La terapia ABA de intervención temprana puede comenzar desde los 18 meses hasta los 5 años. La atención se presta mediante un enfoque basado en el consentimiento, que tiene en cuenta el trauma y valora la neurodiversidad, y que se adapta a la etapa de desarrollo del niño pequeño a través del aprendizaje basado en el juego, la repetición y las rutinas estructuradas. Los niños practican habilidades durante actividades cotidianas como el juego, las comidas, las transiciones y la interacción con sus compañeros, lo que les ayuda a desarrollar la confianza, la independencia y vínculos más sólidos con los demás.
El apoyo temprano puede resultar especialmente útil cuando los niños aún están desarrollando las habilidades básicas que determinan su forma de comunicarse, reaccionar y aprender del mundo que les rodea.
Este servicio puede ser de utilidad para niños de entre 1 y 3 años que:
La primera infancia es un periodo clave para desarrollar habilidades y hábitos a largo plazo. La terapia se basa en el juego, en rutinas sencillas y en actividades breves adaptadas a la edad de tu hijo. Las habilidades se enseñan mediante la repetición y el apoyo en situaciones cotidianas.
Su hijo desarrolla habilidades mientras juega con juguetes, juegos y actividades sencillas.
Anima a los niños a responder cuando se les llame por su nombre y a utilizar sonidos, palabras, gestos o imágenes para pedir ayuda y expresar sus necesidades.
Desarrollar habilidades que favorezcan el éxito en entornos de aprendizaje estructurados, como seguir las instrucciones del grupo y mantener la atención durante la clase.
Ayuda con las rutinas de la primera infancia, como sentarse a comer, recoger, las transiciones y seguir instrucciones sencillas de un solo paso.
Apoyo para aprender a turnarse, compartir, jugar en equipo e interactuar con los demás.
Consejos para ayudarte a apoyar a tu hijo en las rutinas diarias en casa.
Nuestra terapia ABA incorpora el aprendizaje basado en el juego y utiliza un enfoque basado en el consentimiento, que tiene en cuenta el trauma y valora la neurodiversidad, y que respeta el bienestar y la participación de cada niño mientras desarrolla habilidades comunicativas, sociales y de la vida cotidiana de forma significativa. Se mantiene informadas a las familias durante todo el proceso y se les proporciona orientación clara y estrategias prácticas para apoyar el progreso fuera de las sesiones.
La primera infancia es la etapa en la que comienzan a desarrollarse muchas habilidades fundamentales de comunicación y aprendizaje, lo que la convierte en un momento clave para recibir un apoyo estructurado.
Muchos niños empiezan a desarrollar habilidades de comunicación, rutinas y comportamientos adecuados que hacen que la vida cotidiana resulte más interesante y les permita sentirse más integrados.
Tan pronto como se detecten problemas de desarrollo, el apoyo precoz puede ayudar a orientar el desarrollo de las habilidades durante una etapa crítica del aprendizaje.
No necesariamente. Muchos niños van adaptando el nivel de apoyo que necesitan con el paso del tiempo, a medida que van desarrollando habilidades más sólidas. La intervención temprana suele ofrecer la mejor oportunidad de reducir la necesidad de terapia a medida que los niños crecen.
¡Aceptamos nuevos clientes! Rellena nuestro formulario de admisión seguro y conforme a la HIPAA para informarnos sobre las necesidades de tu hijo. Nuestro equipo de admisión revisará tu información y se pondrá en contacto contigo para hablar sobre cómo la terapia puede contribuir al desarrollo de tu hijo.